
Fotografía: Gutiérrez Virginia (Mundo Rojiblanco)
Desde hace un tiempo a la fecha se ha notado un cambio considerable en “La Casa del Jugador”, aquel lugar donde llegan muchos jóvenes de diferentes pueblos y ciudades del país en busca de conseguir su tan ansiado sueño de debut en Primera División y poder hacer de ello su profesión habitual.
Pero más allá de los entrenamientos semanales y los noventa minutos de fútbol de cada fin de semana, hay una estructura que mantiene y forma a éstos juveniles y que se terminan transformando en su contención y hasta inclusive en su “familia”.

Fotografía: Gutiérrez Virginia (Mundo Rojiblanco)
En ésta oportunidad nos acercamos para dialogar con Jorge PESCI, cocinero y encargado junto su señora, María, de que esto funcione adecuadamente. Las palabras del “cordobés” que oficia en muchas oportunidades de “padre” de cincuenta chicos:
¿Cómo llegas a la Institución? Llegó en el 2009, estaba en Uruguay trabajando y luego de una mala experiencia retomé para Argentina. Chateando con un amigo con el cual estuvimos juntos en Italia, me pregunta si era cierto que regresaba al país y cuando le confirmó me dice que tiene una propuesta para hacerme: UNION de Santa Fe. Tenía todo arreglado para ir a Argentinos Juniors pero como nunca hay que cerrar las puertas, le dije que iba a escuchar la oferta. Me pasa el correo de Juan Carlos RODRIGUEZ, chateo un par de veces y hablo por teléfono para hacer una reunión el 28 de Diciembre de ese año. Me gustó la propuesta, la gente y ahora estoy acá
¿Cómo te inicias en esta función de encargado de pensiones? En el 2001 arranqué en Atlético de Rafaela con un proyecto del Venecia de Italia, donde estuve como celador de cuarenta chicos, no como cocinero. Después en Agosto del 2002 nos fuimos a Italia y ahí estuve hasta Noviembre del 2007. Ahí fui hacia Uruguay hasta el 2009 y desde Enero del 2010 hasta la fecha estoy acá

Fotografía: Gutiérrez Virginia (Mundo Rojiblanco)
Los primeros pasos en el Club… Cuando llegué hablé directamente con Luis SPAHN, me gustó el hombre y la seriedad que tiene, pero lo que más me gustó que él me dijo: ‘Usted conmigo no consigue trabajo, consigue una garantía’. Si un hombre de la magnitud de Luis SPAHN me dice eso no hay que pensarlo dos veces. Cuando llegué me mostraron la parte vieja de la pensión, donde Carlitos, el anterior cocinero, trabajaba. Era una cocina muy chiquita y cuando vine acá me acompañó Silvana VALLI, quien me mostró todo esto que se estaba construyendo. Me hicieron un departamento a mí, donde era la cocina vieja, y ahí me comentaban que todo iba a ir creciendo. Me pintaban todo muy lindo y yo de mi parte prometía trabajar y hacer todo lo posible para que esto mejore. Cuando arreglé le comenté a los dirigentes que iban a tener en mí al peor enemigo, porque iba a pelear por el bienestar de los cincuenta chicos que iba a tener a cargo. Paso la mayor parte del año con los chicos, por lo que mi familia termina siendo ellos y viceversa
Para aquella gente que se pregunta cómo se vive en la pensión, ¿Qué le podemos decir? Muchas veces les digo a los chicos que están mejor que en la casa, porque la obligación de ellos acá es arreglar su pieza, desayunar, entrenar y estudiar. El estudio es primordial porque el año pasado se fueron seis chicos por el tema del estudio, siendo incluso buenos jugadores. Lo primero es formar el hombre, paralelo a lo deportivo, ese es el objetivo. Los que ya terminaron el estudio están haciendo otras actividades, porque cuando terminan la escuela el Club los obliga a continuar estudiando. Tienen que estar pensando en el fútbol y el estudio, ese es el objetivo de ellos
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